El overhaul es un momento importante en la vida de un motor de gas. En él se revisan todos los elementos de desgaste del equipo, y tras realizarlo, se entiende que el motor queda listo para realizar un nuevo ciclo de vida sin incidencias. La realización de este tipo de revisiones es uno de los factores responsables de la alta disponibilidad (generalmente superior al 90%) que tienen este tipo de equipos.
Este hecho está relacionado con a dos factores. Por un lado es una tecnología bien conocida y por otro, está sometido a un estricto plan de mantenimiento. En este plan, el overhaul o gran revisión juega un papel fundamental, y es responsable en parte de esas altas disponibilidades que se observan en estos equipos. El fabricante determina el momento en que debe realizarse esta gran revisión, teniendo en cuenta la vida estimada de determinados elementos. En el caso de un motor de gas las piezas que determinan la vida de un motor y que por tanto marcan el momento en que hay que realizar una gran revisión que deje el motor con un comportamiento similar a cuando era nuevo, son el estado de las culatas, de las camisas, del turbocompresor, de los cojinetes de cigüeñal, el estado de los pistones y el estado del propio cigüeñal.
El estado de estos elementos y el desgaste que sufren son los que marcan el periodo entre grandes revisiones. Es más: si estas piezas están en buen estado, el periodo hasta una gran revisión puede prolongarse. Por tanto, si se quiere determinar si ha llegado el momento de una gran revisión debe prestarse especial atención a esos elementos, mediante pruebas, mediciones o inspecciones boroscópicas que permitan conocer su estado. Además de las inspecciones boroscópicas, del análisis de vibraciones y del análisis de aceite, entre otras técnicas predictivas, hay tres síntomas claros de que un equipo necesita ser revisado en profundidad: - La pérdida de potencia - Inestabilidad en la potencia, con subidas y bajadas de ésta por activación de protecciones del motor - Alto consumo de aceite Una gran revisión requiere de cierto nivel organizativo para asegurar que resulta eficaz y que se realiza en un plazo aceptable. Hay muchos aspectos que inciden en la eficacia y la duración de una gran revisión. Se detallan a continuación los más importantes. TAREAS INCLUIDAS EN EL OVERHAUL
Las tareas que suelen estar incluidas son las siguientes:
- Cambio sistemático de todas las bujías
- Cambio de aceite y filtros
- Sustitución de elementos sensores (presión, temperatura, posición)
- Revisión completa de todas las bombas de lubricación
- Revisión y limpieza del sistema de lubricación
- Revisión completa del sistema de extracción de gases del cárter
- Revisión completa de todo el sistema de refrigeración y especialmente de las bombas de refrigeración y de los intercambiadores. Comprobación de ausencia de corrosiones internas
- Revisión completa de los colectores de admisión y escape
- Sustitución del turbocompresor
- Limpieza y verificación del intercooler
- Sustitución de culatas
- Sustitución de camisas y pistones
- Sustitución de bielas y cojinetes de biela
- Sustitución de cojinetes de bancada
- Comprobación del cigüeñal y del volante de inercia
- Implementación de innovaciones tecnológicas que puedan realizarse
- Chequeo completo del sistema de control.
- Actualización del software, si se han producido mejoras en este aún no implantadas Con la realización de estos trabajos, el motor queda con todos sus elementos de desgaste sustituidos y con todas las verificaciones necesarias realizadas. Estará listo para funcionar otro periodo similar, entre cinco y ocho años dependiendo de cada fabricante. Aún así, el motor no se comportará exactamente como uno nuevo, sino que habrá perdido o disminuido algunas de sus prestaciones.
Además, algunas innovaciones tecnológicas no habrán podido ser incorporadas. Por último, y aunque no todos los fabricantes lo tienen en cuenta, el periodo de tiempo para realizar la siguiente revisión debería acortarse, pues ya no se trata de un equipo nuevo, sino de uno reacondicionado. Por todo ello, y teniendo en cuenta el alto coste de esta revisión, llegado el momento hay que verificar si es más interesante adquirir un equipo nuevo o hacer el overhaul.
- Cambio sistemático de todas las bujías
- Cambio de aceite y filtros
- Sustitución de elementos sensores (presión, temperatura, posición)
- Revisión completa de todas las bombas de lubricación
- Revisión y limpieza del sistema de lubricación
- Revisión completa del sistema de extracción de gases del cárter
- Revisión completa de todo el sistema de refrigeración y especialmente de las bombas de refrigeración y de los intercambiadores. Comprobación de ausencia de corrosiones internas
- Revisión completa de los colectores de admisión y escape
- Sustitución del turbocompresor
- Limpieza y verificación del intercooler
- Sustitución de culatas
- Sustitución de camisas y pistones
- Sustitución de bielas y cojinetes de biela
- Sustitución de cojinetes de bancada
- Comprobación del cigüeñal y del volante de inercia
- Implementación de innovaciones tecnológicas que puedan realizarse
- Chequeo completo del sistema de control.
- Actualización del software, si se han producido mejoras en este aún no implantadas
Además, algunas innovaciones tecnológicas no habrán podido ser incorporadas. Por último, y aunque no todos los fabricantes lo tienen en cuenta, el periodo de tiempo para realizar la siguiente revisión debería acortarse, pues ya no se trata de un equipo nuevo, sino de uno reacondicionado. Por todo ello, y teniendo en cuenta el alto coste de esta revisión, llegado el momento hay que verificar si es más interesante adquirir un equipo nuevo o hacer el overhaul.
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